Bolivia: Ventas de GLP a Brasil, Paraguay y Perú generan USD 79 millones durante 2022

Entre enero y diciembre de 2022, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) facturó un monto superior a USD 79,16 millones por concepto de ingresos brutos, por la venta de gas licuado de petróleo (GLP) a los mercados de Brasil, Paraguay y Perú, según informó el presidente de YPFB, Armin Dorgathen Tapia.

En función a los contratos suscritos de compra venta de GLP, se facturó al mercado paraguayo más de USD 32,48 millones, al mercado brasileño más de USD 25,36 millones y a Perú USD 21,32 millones por la comercialización mencionada.

“Durante el año 2022 se comercializaron a los países vecinos más de 132.775 toneladas métricas (TM) de GLP, volumen que permitió generar ingresos por la exportación de ese producto. YPFB es un proveedor confiable, competitivo, eficiente y altamente dinámico en sus operaciones”, indicó el presidente de la estatal petrolera en un reporte institucional.

YPFB apunta a posicionarse en un proveedor aliado estratégico y una pieza fundamental para la región, considerando que el monto facturado en el período mencionado supera en 7,63% al registrado entre enero a diciembre de 2021, etapa en el que se facturó más de USD 73,55 millones por ese mismo concepto.

No obstante, debido al conflicto social suscitado en el departamento de Santa Cruz, las exportaciones de GLP se vieron afectadas de forma negativa en el último trimestre de la gestión 2022, para llegar a los resultados esperados.

“YPFB cumple el mandato constitucional de priorizar el abastecimiento al mercado interno, y al haber alcanzado la autosuficiencia en este producto con la construcción de las plantas de separación de líquidos Río Grande de Santa Cruz y Carlos Villegas Quiroga de Tarija, exporta los excedentes a los países citados, en función al volumen excedente disponible conforme regulaciones vigentes”, señalaron desde la empresa boliviana.

Por otro lado, el comportamiento de precios en el mercado internacional del primer semestre de 2022, contribuyó favorablemente en los ingresos obtenidos.

Por cumplimiento con las formalidades aduaneras vigentes, la exportación de GLP se acoge con la salida física de territorio aduanero boliviano en un plazo de 60 días calendario, plazo que podrá ser prorrogado previa justificación por otros sesenta días.

La exportación se legaliza a través de la emisión del certificado de salida, documento aduanero que prueba que el producto objeto de exportación efectivamente salió de territorio aduanero boliviano, aspecto que podrá reflejarse en los reportes emitidos por otras entidades nacionales encargadas de los datos estadísticos del comercio exterior.

La Cadex indica que las exportaciones desde Santa Cruz alcanzaron a $us 4.190 millones en 2022

Pese a los conflictos sociales con paros y bloqueos, Santa Cruz se consolida como uno de los mayores exportadores del país, alcanzando hasta noviembre de 2022 la suma de $us 4.190 millones, según un informe de la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex).

Rafael Riva, gerente técnico de la Cadex, explicó que Santa Cruz exporta a más de 120 países.

“A noviembre de 2022, Santa Cruz llegó a exportar 4190 millones de dólares. Santa Cruz representa el 77% de las exportaciones no tradicionales del país y el 33% de las tradicionales”, explicó en entrevista con medios televisivos.

Acotó que el principal sector productor es el de las agroindustrias, que en 2022 alcanzó a $us 2.780 millones.

Destaca también el sector de hidrocarburos con $us 1.200 millones y minerales con $us 203 millones, principalmente debido a la exportación de mutún.

Explicó que las cifras podrían ser más altas, pero los conflictos durante 2022, además de las crisis post pandemia del COVID-19 y la guerra entre Rusia y Ucrania, frenaron el trabajo sostenido de los productores.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ratifica la información de la Cadex e informa que hasta noviembre de 2022 ese departamento exportó por un valor de $us 4.190,2 millones.

En esa cifra resalta la exportación de gas natural por $us 1.153 millones; seguida de los productos derivados de la soya con $us 65,3 millones alcohol etílico y azúcar con $us 65,2 millones.

Las exportaciones de ese departamento, hasta noviembre de 2022, alcanzaron un total de 7.088 toneladas.

Socios comerciales

Riva destacó que los principales socios comerciales para las exportaciones que salen de Santa Cruz son los países de la Comunidad Andina (CAN) y Estados Unidos.

“Colombia es el primer socio en productos no tradicionales, luego está Perú, Ecuador, Chile y Estados Unidos, en cuanto a minerales e hidrocarburos son básicamente 21 países a los cuales han llegado las exportaciones cruceñas”, indicó.

Respecto a los principales productos que se exportan y generan más divisas, destacó a la soya y sus derivados.

“El primero es la soya y sus derivados que corresponde a productos industrializados que son harinas y aceites y el otro sector importante es el sector de la caña de azúcar donde se exporta azúcar refinado, crudo y también alcohol”.

Lea más: Gobierno destaca que al menos 8 productos no tradicionales batieron récord en exportación

Santa Cruz exporta 1.768 productos, de los cuales más de 900 son no tradicionales, 38 minerales y 8 productos en hidrocarburos.

De acuerdo con datos de la Cadex, en un periodo acumulado del 2015 a agosto de 2022 las exportaciones no tradicionales de Bolivia alcanzaron los $us 16.149 millones.

Santa Cruz encabeza la lista de exportaciones totales con el 26,9% de participación, seguido de Potosí con el 22,9% y Tarija con 18,9%.

Sube el precio de la soya

El precio internacional de la tonelada de soya tuvo un aumento significativo en esta semana en el mercado mundial de Chicago (Estados Unidos), alcanzando a $us 565.

Tomando en cuenta que es uno de los productos que más se exporta desde Santa Cruz, genera expectativa en el complejo oleaginoso que podría generar mayores ingresos.

Según datos del INE entre enero y noviembre de 2022 el valor de las ventas externas de productos derivados de soya aumentó de $us 1.221 millones a 1.765 millones, mientras que el volumen creció de 2,25 a 2,75 millones de toneladas.

El fin de semana, el viceministro de Comercio Exterior, Benjamín Blanco, destacó un récord de exportaciones en 2022 de productos no tradicionales donde destacan la soya, sus derivados y la urea.

Expertos dudan de exportación de baterías de litio para 2025

Analistas dudan que Bolivia pueda comenzar a producir baterías de litio a nivel industrial y exportar a partir del primer trimestre de 2025 como anunció el Gobierno, a no ser que se importen varios componentes que pueden encarecer el producto final.

El Gobierno firmó el viernes un contrato con la empresa china CATL BRUNP & CMOC (CBC) para la puesta en marcha de dos complejos industriales con la tecnología de extracción directa del litio (EDL) en los salares de Uyuni y Coipasa.

El exministro de Minería Dionisio Garzón recordó que la convocatoria que se hizo para seleccionar empresas con experiencia en la técnica de extracción directa de litio (EDL) era para encarar plantas piloto en los salares de Coipasa, Uyuni.

Esta nueva técnica, dijo, aún no se ha probado a nivel industrial en ninguna parte del mundo.

Añadió que la producción de carbonato de litio a nivel piloto ya la hace Bolivia con el antiguo método de evaporación, pero la recuperación de salmuera es baja (alrededor del 18%) y los costos suben y por eso con la EDL se busca mejorar.

“No se avanzó mucho, mientras no se produzca a nivel industrial, se va a depender de plantas piloto. Existe una planta industrial en construcción para producir 15.000 toneladas de carbonato, si se acaba en 2024 y la recuperación es baja, no será competitiva”, precisó. Si es que las plantas piloto tienen éxito con la EDL, recién se podrá aplicar el método a nivel industrial y esto demorará.

“No es realista anunciar que se producirá baterías de litio en 2025, no se pueden saltar etapas. Lo que tenemos en Coipasa y Uyuni son plantas piloto, pero de ahí a producir baterías de litio a nivel rentable es un sueño”, subrayó el experto.

Según Garzón, para producir estas baterías Bolivia no cuenta con cobre, cobalto, gráfito y niquel. “En la fabricación de baterías entran más de 20 metales en los circuitos y acumuladores, solo tenemos litio y nos estamos haciendo ganar con el tiempo”, manifestó Garzón.

Fuera de esto, para la estructura de la batería se requiere componentes metálicos y no metálicos, fibra de vidrio, caja y en las celdas se precisa acero, hierro y plásticos.

“Si Bolivia quiere producir rápido baterías, va a tener que importar todos los componentes y solo incorporar el litio, pero eso encarecerá el costo de la batería, en cambio otros países cuentan con mayor infraestructura y elaboran los otros componentes, puntualizó.

El experto lamentó que Bolivia hubiese demorado 15 años para tener una sola planta con una recuperación mínima.

El especialista en minería de la Fundación Jubileo Héctor Cordova coincidió que es muy optimista señalar que se comenzará la producción de baterías de litio en 2025.

“En Bolivia es imposible fabricar baterías de litio en 2025. Los fabricantes chinos pueden acelerar el proceso, pero no se tiene una industria básica y lo mínimo para desarrollar una tecnología de ese nivel y a nivel industrial. Yo lo veo como un sueño lejano, a no ser que la fábrica se instale en China con inversión boliviana”, puntualizó.

Explicó que en las baterías, el litio no representa ni el 5% y Bolivia no produce ni lo básico, como carbonato de sodio y sulfato de manganeso.

Se podrían importar los componentes, pero eso encarece la producción y el producto final, en cambio otros países tienen toda la industria complementaria.

Además, recordó que las plantas más grandes del mundo funcionan con la técnica de evaporación y se desconoce que existan plantas que operen con EDL a nivel industrial.

Según Cordova, el país está atrasado en el desarrollo industrial, pero el litio tiene mucha demanda en países como China y los países están vendiendo materia prima.

Esto ha provocado que el precio de la tonelada de carbonato de litio se dispare de 10.000 dólares hace dos años hasta 74.000 dólares en 2022.

Agroindustria puede generar $us 8.500 millones en ventas externas

Con la producción de hidrocarburos en declinación y la demanda mundial de alimentos al alza, el sector agropecuario se ha convertido en la mayor fuente de ingresos externos para Bolivia, aunque la oferta local se mantiene estancada por la falta de tecnología e incentivos. Con este apoyo y con solo 10 productos, Santa Cruz puede exportar $us 8.500 millones en 2030.

En un escenario en el que las estructurar de las ventas externas bolivianas ha cambiado, pasando la participación de los hidrocarburos de 54 a 22% en el periodo 2013-2022 y la contribución de la industria manufacturera de 24 a 51% en el mismo periodo, la presencia agropecuaria es la mejor posicionada para generar recursos, según los reportes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Pero el potencial de producción de alimentos del país y la reducción constante de la producción de gas no es lo único que perfilan las buenas perspectivas del sector; también hay factores externos.

Este 2023 continuará la expansión de la población global, así como su demanda de alimentos, mientras que los principales productores del sector en el mundo, como Estados Unidos, Brasil y Paraguay, verán disminuida su oferta por factores climatológicos, lo que hará que los precios se mantengan tan elevados como en 2022, de acuerdo con los expertos que participaron del Foro de la Cadex “Exportaciones Logística e Inversiones. Apuesta por la competitividad y el desarrollo”.

“No debemos dejar de producir y exportar alimentos, porque la población mundial crece a un ritmo mucho mayor al de la producción agroalimentaria. Así que lo que tenemos que hacer es implementar tecnología en la producción agroalimentaria, eso implica biotecnología, manejo de recursos y nuevas prácticas para producir más en un espacio menor”, resumió el presidente de la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones (Cadex), Oswaldo Barriga.

“La exportación es la ruta del progreso (…). Nuestra capacidad de crecimiento está en función de nuestra capacidad exportadora”, sostuvo Antonio Rocha, presidente de la Cámara Nacional de Despachantes de Aduana (CNDA) y titular del Instituto Latinoamericano de Comercio Exterior.

“En la medida en que generemos mayor producción, generamos excedentes de exportación; y en la medida en que generamos excedentes de exportación generamos nuevas divisas que permiten sostener el tipo de cambio y la estabilidad macroeconómica, y que también permiten adquirir tecnología e importar en muchos sectores donde no tenemos una capacidad productiva todavía competitiva, como maquinaria y sistemas de producción”, apuntó.

En Santa Cruz,  “hemos tenido en los últimos tres años un incremento significativo del valor y volumen de las exportaciones, pero los 10 principales productos exportables que se producen para el mercado interno están en un comportamiento estacionario”, reconoció Edilberto Osinaga, gerente general de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO).

Solo con la introducción de semilla genéticamente mejorada, la producción de maíz -por ejemplo- se puede incrementar hasta en 80%, lo que bajaría los precios de ese insumo para los pecuarios y le da a ese sector la oportunidad de llegar otros países, sostuvo.

Datos del INE procesados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) dan cuenta que a noviembre las exportaciones no tradicionales acumularon históricos $us 3.628 millones (+46%) y 4,8 millones de toneladas (+35%).

Soya y derivados marcó un récord de $us 2.094 millones y casi 3,4 millones de toneladas; seguida de castaña, con $us 189 millones, y carne bovina y derivados, con otro hito de $us 169 millones. Esto se debe al “enorme esfuerzo de inversión, producción e industrialización, casi todo por la iniciativa privada”, destacó Gary Rodríguez, gerente general del IBCE.

Pero este aporte puede ser mayor.  Incorporando la tecnología a toda la cadena agropecuaria (insumos, maquinaria, equipos y conocimiento para los productores) se podría hasta “triplicar” la producción alimentaria boliviana hasta en cinco años, “sin desmontar una sola hectárea”, remarcó el ejecutivo de la CAO.

Para ello, además de los incentivos vigentes, como el arancel 0 para la importación de maquinaria y equipos, son necesarias políticas similares para la internación de  insumos y para toda la cadena productiva agropecuaria.

La institución detalló que en Bolivia el consumo promedio de alimentos es de 17 millones de toneladas por año, mientras la producción agropecuaria nacional es de 24 millones de toneladas.

En 2022, la producción de soya, maíz, sorgo, trigo girasol, chía, arroz, sésamo, algodón y caña (los 10 principales cultivos de Santa Cruz) sumó 12,35 millones de toneladas, volumen que podría pasar en 2030 a 23,75 millones de toneladas, solo con la aplicación de tecnología, según la CAO.

Con ese volumen, proyectó, habrá un excedente de unos 12 millones de toneladas para la exportación que podrían generar unos $us 8.500 millones en divisas.

Y el volumen excedentario podría elevarse hasta 18 millones de toneladas si se consideran otros productos ya exportables o que se desarrollan con ese objetivo, como el sésamo y el maní.

“La reacción es rápida. Si tenemos la semilla y las condiciones, en uno o dos años podemos transformarlo a otro nivel de producción”, remarcó Osinaga. “El mercado boliviano es pequeño y no puede cubrir la potencialidad del agro”, apuntó.

Tendencias

Rocha consideró que también se requiere un trabajo en cuatro ejes esenciales para que las exportaciones sean la ruta del progreso.

Primero, una logística competitiva, con infraestructura vial y aeroportuaria, portuaria y caminera que permita a los exportadores salir a mercados de ultramar de forma competitiva y con mayor valor agregado. Esto es “esencial para llegar a tiempo a los mercados a tiempo y posicionarse con productos de alta calidad”.

Segundo, una adecuada promoción de las exportaciones e integración de la economía en el contexto internacional, para traer inversiones para producir y exportar más, y fomentar el desarrollo de negocios con terceros países. Estas relaciones permitirán acuerdos para acceso preferente a los mercados, convenios de cooperación y desarrollo de cadenas productivas internacionales.

Promover las exportaciones del país es promover el país en su conjunto”, remarcó Rocha,

Tercero, asegurar la neutralidad impositiva. “No es posible desarrollar competitividad con una carga tributaria y laboral excesiva en el sector formal. Si la carga tributaria se acrecienta, estamos encareciendo los productos de exportación; y si crece la carga laboral, estamos desfavoreciendo al trabajador y encareciendo la producción boliviana, que no solo puede competir en el mercado externo sino en el mercado local con el contrabando y el comercio informal”, explicó Rocha.

Cuarto. “En un país convulsionado como el nuestro, necesitamos estabilidad política, social, económica, fundamentalmente las dos primeras”. No tener esta estabilidad “afecta a la confianza del empresario y puede hacer que las inversiones se reduzcan en el tiempo”, dijo el titular de la CNDA.

“Las capacidades de inversión se limitan ante esta inseguridad y la inestabilidad social nos lleva a conflictos que nos generan pérdidas cuantiosas e imposibilidad de cumplir con los compromisos que tenemos con el exterior”, agregó.

“La sinergia entre el sector público y privado son claves para que esto funcione, para que se generen condiciones, normativa y seguridad jurídica suficiente para que desde el agro y desde los sectores industriales que agregan valor, podamos ir creando las capacidades para alcanzar mayores volúmenes y generar más valor y más empleo”, apuntó Barriga.

Bolivia Y Uruguay Se Unen A Paraguay Y Presionan A Argentina Sobre Peaje En Hidrovía

Tanto los Gobiernos como organizaciones empresariales de Bolivia, Paraguya y Uruguay interpelan a Argentina ante la insistencia de ésta de cobrar peaje a las embarcaciones que usen la hidrovía Paraguay-Paraná. Paraguay ya advirtió hace unas semanas que si la negociación entre gobiernos no prospera el conflicto podría acabar en arbitraje.La Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de Santacruz (Bolivia), la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) han pedido que los acuerdos sobre la hidrovía deben ser respetados.

A través de un comunicado, las tres entidades muestran su preocupación por la implementación de la Resolución del Ministerio de Transporte argentino del establecimiento de un peaje para el tránsito internacional de embarcaciones de carga en concepto de dragado del río Paraná en un tramo que se encuentra sujeto al régimen jurídico internacional del Acuerdo de Santa Cruz de la Sierra sobre Transporte Fluvial.

Para los firmantes, la medida “representa una violación a las normas de carácter regional, que supondrá un sobrecosto para las empresas importadoras y exportadoras, afectando a todo el costo logístico”, y denuncian que los principios del Acuerdo de Transporte Fluvial por la Hidrovía Paraguay-Paraná “están siendo vulnerados con la implementación de esta resolución”.

Piden a sus Gobiernos realizar las gestiones necesaria para revertir la situación y apelan al Gobierno argentino a rectificar de manera urgente para respetar los acuerdos y garantizar “el buen desempeño del comercio internacional”.

Respuesta de los Gobiernos

Según ha anunciado el Gobierno paraguayo, una reunión de la Comisión del Acuerdo fluvial tendrá lugar el próximo 26 de enero. El viceministro de Relaciones Económicas e Integración Enrique Miguel Franco además ha trasladado a la prensa la intención del Gobierno paraguayo de mantener una reunión bilateral con Argentina.

En junio de 1992 Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay suscriben en Las Leñas el Acuerdo de Transporte Fluvial por la Hidrovía Paraguay-Paraná, un corredor natural de transporte fluvial de más de 3.400 km, que se extiende a través de los ríos Paraná y Paraguay, y permite la navegación continua entre los puertos de Argentina, Brasil, Bolivia Paraguay y Uruguay (Fuente: “Seminario Interamericano de Infraestructura de Transporte Como Factor de Integración“. Capítulo VIII. Proyecto hidrovia Paraguay-Parana. Departamento de Desarrollo Regional y Medio Ambiente. Secretaría Ejecutiva para Asuntos Económicos y Sociales. Organización de los Estados Americanos. Washington, D.C., 1995).