Productos importados ya cuestan más por inflación externa, crisis logística y guerra

Los problemas de la cadena de suministro global parecen empeorar, según un informe realizado por Royal Bank of Canada (RBC), por el atasco en el puerto de Shanghái por el confinamiento tras un nuevo auge de casos de coronavirus en el gigante asiático, la invasión de Rusia a Ucrania y otras tensiones que provocan retrasos prolongados en los puertos y aumentan los costos logísticos marítimos. La ‘inflación importada’, es el efecto de los conflictos en Bolivia.

El estudio realizado por analistas del RBC, citado en América Economía, encontró que una quinta parte de la flota mundial de portacontenedores estaba actualmente atrapada en congestión en varios puertos importantes. En China, los barcos que esperan atracar en el puerto de Shanghái suman 344, un aumento del 34% con respecto al mes pasado, mientras que enviar algo desde un almacén en China a uno en EEUU actualmente toma 74 días más de lo habitual.

El puerto de Shanghái es el de mayor tráfico del mundo. En 2021, registró un volumen de más de 47 millones de contenedores. De ahí que cualquier distorsión en su funcionamiento impacte en el comercio y la producción de todas las economías mundiales. Los expertos consideran que en la actualidad está operando al 25% de su capacidad, como consecuencia de las duras restricciones impuestas por el Gobierno chino para frenar el enésimo brote de covid.

“La congestión portuaria mundial está empeorando y se generaliza cada vez más”, dieron cuenta en el informe el jefe de estrategia de inteligencia digital de RBC, Michael Tran, y su colega, Jack Evans, reconociendo que es difícil decir cuándo mejorarían las cosas.
En Europa, lo que Rusia llama una “operación militar especial” en Ucrania, ha significado que varias líneas navieras importantes hayan suspendido el transporte hacia los mares Báltico y Negro.

Bolivia no es una isla

En el caso de Multicenter, según el gerente de Retail Stefan Postey, la logística internacional ha sido un punto crítico en la operación en los últimos dos años. “De pagar $us 2.500 en promedio por un contenedor desde China, hemos llegado a pagar hasta $us 22.000 (casi 10 veces más)”, remarcó.
Esta variable externa, a decir de Postey, lamentablemente hace que el producto a la venta para el consumidor tenga un incremento importante en el precio. “Es algo que está pasando en todos los países del mundo”, consideró.

Hizo notar que si bien no están con riesgo de quiebre de stock, los problemas en China -congestión en los puertos, el incremento en los costos de materia prima y en la electricidad- hacen que el tiempo de producción en las fábricas sea mucho más largo que antes y con lo cual, algunos productos tardan más en llegar de lo normal. “Todos estos factores hacen que se carguen directamente al precio de venta”, puntualizó Postey.

Luis Fernando Saavedra Tardío, CEO de Dismac, expresó que existe una serie de problemas causados por el incremento de los fletes, la energía y las materias primas (el acero y los microcomponentes). Los costos de las materias primas afectan de manera homogénea a productos de muchos orígenes. En otras palabras, “el alza del acero afecta los costos de producción de los artículos fabricados con este insumo en todo el mundo”, apuntó.

Hizo notar que el incremento de los costos logísticos, afecta a los productos que se fabrican más lejos disminuyendo su competitividad contra los que se producen más cerca. “El costo de un refrigerador, por ejemplo, se vuelve más competitivo en Brasil, que hecho en China”, anotó Saavedra, al subrayar que los tiempos de demora del tráfico causan quiebres de stock.

No obstante, dijo que en Dismac tienen múltiples proveedores y si bien ciertos productos podrían tener quiebres, hay sustitutos.
Desde la Asociación Boliviana de Supermercados (Asobsuper), el presidente Sergio Weise, refirió que el riesgo inflacionario proviene de la subida del costo de combustibles, petroquímica, energía y de algunos productos que ‘pesan’ en la canasta que mide la variación de índice de precios al consumidor, como el trigo y su subproducto, la harina. “Estos sectores pueden impulsar una subida de precios”, dijo.

Expuso que los costos de transporte de Asia a Sudamérica han subido mucho. Descartó un quiebre de stock en el sector supermercadista. “La industria local es uno de los mayores abastecedores de los supermercados. Existen grandes importadores que nos abastecen, pero sus productos provienen de mercados muy diversos y no exclusivamente de Asia”, señaló.

Según el CEO y fundador de DeltaX, Luis Fernando Ortiz, la guerra generó un aumento del petróleo que se refleja en un mayor costo operativo para las navieras, y la cuarentena en Shanghái y otros puertos de China, han reducido la cantidad de contenedores importados a Bolivia, y, por tanto, la disponibilidad de contenedores vacíos para la exportación. “Todo esto genera volatilidad en los fletes marítimos y terrestres en países vecinos, donde el diésel no tiene subsidio como en Bolivia”, insinuó.

De los riesgos, visibilizó la disponibilidad de buques y contenedores para la oferta exportable del país. “Los minerales, el azúcar, la madera y buena parte de los alimentos se exporta en contenedores, y esta disponibilidad depende de los contenedores que importamos principalmente desde China”, manifestó, al anotar que otro riesgo latente es que un mayor costo logístico pueda generar mayor contrabando, que afecta directamente a los operadores logísticos formales.

Para el presidente de la Cámara Nacional de Despachantes de Aduanas (CNDA, Antonio Rocha, la congestión portuaria en China derivada del control sanitario y la invasión de Rusia a Ucrania son detonantes fuertes de la inflación, no obstante, los indicadores de 2021 a escala mundial daban señales de alerta sobre la inflación global en los precios de los alimentos.

“Creo que en Bolivia estamos en una burbuja anti inflacionaria muy frágil e insostenible en el mediano plazo, porque la contención de los precios está basada en la subvención de las materias primas en el mercado interno (maíz y trigo), y los controles de precio a la industria alimentaria, lo cual es incontenible a mayor subida de los precios globales. El otro elemento que juega en contra es la creciente elevación del subsidio a los combustibles, debido al alto precio internacional de la gasolina y el diésel que importa el Estado a precio elevado y vende subsidiado”, indicó Rocha.

En criterio del economista Róger Banegas, la problemática en la cadena de suministro internacional se verá reflejada con el aumento de la inflación importada y desde luego en la inflación total, que podría evidenciar un rango de 3 y 3.5% para 2022, lo cual no es un problema como en otros países de la región (Chile, Colombia y Brasil), dada las rigideces de precios en los combustibles (gasolina y diésel), así como el tipo de cambio fijo en nuestro país. “En el caso de existir una devaluación cambiaria en Bolivia, se tendría un efecto traspaso hacía la inflación, por lo cual, cobra relevancia la necesidad del fortalecimiento de las Reservas Internacionales Netas (RIN)”, apuntó.

Secuelas en sector automotriz

A decir de Luis Orlando Encinas, gerente general y representante de la Cámara Automotor Boliviana (CAB), las acciones bélicas por parte de Rusia confabulan contra la cadena de suministros y componentes para producción de vehículos en el mundo.
Ucrania y Rusia son los mayores proveedores de neón, un gas que se emplea en los láseres que se utiliza para la fabricación de chips.

Referente a los fletes internacionales (shipping), el ejecutivo explicó que traer un vehículo en un contenedor ahora está entre 100% y 150% más caro. “No solamente no hay ciertos componentes y el precio de los vehículos está más caro, sino que también toda la logística de traerlo, para nosotros los importadores de vehículos, nos está costando más caro. Los pocos vehículos que llegan están encarecidos por la logística”, anotó Encinas.

Presión en subida de precios

Desde la gerencia general de la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex), Martín Salces, expresó que ambos conflictos encarecen los precios de los insumos que se precisan importar de China, Rusia y Ucrania para la producción boliviana que tiene como destino los mercados internacionales. “Además elevan los costos de los productos exportados”, acotó.

Por ahora, a decir de Salces, las empresas se encuentran en la búsqueda de proveedores regionales, que, en algunos casos son más costosos, pero dan mayor certeza en la provisión de los productos. “Lo que sí se está dando es el incremento de costos de operación logística y de insumos, lo que hace que los productos suban de precio”, sostuvo, al detallar que los costos de logística se incrementan por los tiempos de espera, el desvío de carga a puertos alternativos y la disminución de la disponibilidad de espacio.

Para el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, en el mundo del comercio exterior ‘nada está escrito en piedra’, una crisis puede generar desafíos, y también oportunidades, como la de exportar urea a Brasil, ya que su principal proveedor es Rusia, sin embargo, con este mismo país tenemos hoy dificultad de venderle carne bovina como el año pasado, otro tanto pasa con China.

Anotó que tendrán problemas para exportar los productos que no puedan soportar el alto costo del transporte, y por el lado de la importación los sectores de vehículos, retail, insumos agrícolas, combustibles y alimentos, donde somos deficitarios (trigo y maíz).

Desde su punto de vista, existe el riesgo de ‘importar inflación’, aunque la subvención del Gobierno a los combustibles, el control de precios de los alimentos, el tener un dólar barato y el contrabando, que alientan mayor importación, son factores que ayudan a disminuir tal presión en el mercado boliviano.

Desde la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (Fepsc), Jean Pierre Antelo, dijo que el aumento de los costos logísticos ha llegado a superar en algunos casos más del 300% y en algunos sectores ya existe quiebre de stock debido a que los proveedores no están pudiendo restablecer al máximo la capacidad operativa.

Exportación de carne bovina cae hasta un 49% por cupos, crisis sanitaria y guerra

A un año y días de haberse decretado la aplicación de certificados de abastecimiento interno y precio justo para permitir la exportación de carne bovina, el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), con cifras oficiales, refleja un desplome de las ventas externas de carne bovina a mercados del exterior en el primer trimestre de la presente gestión. Comparado con igual periodo de 2021, las exportaciones de la proteína animal cayeron en volumen, de 6.051 a 3.094 toneladas (49%) y, en valor, de $us 26,8 a 19,9 millones.

Según la gerente técnico del IBCE, María Esther Peña, luego de que en 2020 y 2021 las exportaciones de carne bovina registraron récords históricos, impulsadas por el crecimiento sostenido de las ventas externas a China, en el primer trimestre de este año el sector registró una caída, en valor, del 26% de este producto, comparado con el primer trimestre de 2021.

En su criterio, lastimosamente no se está aprovechando el momento de buenos precios para exportar alimentos. Además, de que las restricciones anticovid en China, por la variante ómicron dificultan las exportaciones de carne bovina hacia ese mercado. Por otra parte, dijo que los envíos a Perú han caído a marzo de 2022.

“Hoy, más que nunca, se debe exportar sin restricciones, capitalizar el mercado internacional y aprovechar la coyuntura económica mundial, para que juntos tanto públicos como privados se logre generar recursos económicos para el país”, puntualizó Peña.

Permisos a destiempo

Fuentes de la cadena productiva cárnica, que pidieron la reserva de su nombre por temor a represalias, atribuyen las causas de la disminución a la emisión de certificados de abastecimiento y precio justo dispuestos en abril de 2021.

En el ámbito externo, citan que el atasco en el puerto de Shanghái (China) que dispuso confinamientos parciales y totales para frenar un nuevo auge en casos de coronavirus en el gigante asiático y el conflicto armado entre Rusia y Ucrania condicionan el despacho de carne y sus despojos comestibles al mercado chino y ruso.

Dieron cuenta de que la incertidumbre y aprobación a destiempo de los certificados de exportación por parte de Gobierno -se concretó a fines de febrero de este año- jugaron en contra de las negociaciones con países que absorben los excedentes exportables que genera Bolivia. Desglosaron que en 2021 el sector exportó 18.312 toneladas de carne y despojos comestibles de la especie bovina por cerca de $us 98,3 millones. Para el primer trimestre de este año, se conoció que se aprobó la exportación de 4.500 toneladas con certificación estatal previa.

En 2021, los excedentes de carne carcasa para la exportación rozaron las 50.000 toneladas. En dicho periodo, Bolivia alcanzó una producción anual de 250.000 toneladas de carne, de las cuales 200.000 se destinaron para cubrir la demanda nacional. “Con estas cifras se descarta inseguridad alimentaria de carne bovina en Bolivia”, señalaron las fuentes.

Según la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz), en 2021 se exportó carne y despojos comestibles a China, Perú, Ecuador, Rusia, Hong Kong, Congo, Costa de Marfil, Angola, Gabón y Ghana. “Se tiene expresiones de interés de Egipto, Corea del Sur, Arabia Saudita y Japón. En nuestro continente Chile es otro país con serias expresiones de interés”, indicaron desde la organización.

Se buscó, sin éxito, tener una lectura oficial del ministro de Desarrollo Rural y Tierras con respecto a la caída de las ventas externas de carne bovina en los mercados de exportación. Cabe recordar que el Gobierno, el pasado mes, creó la Empresa Boliviana de Producción Agropecuaria. En el ámbito pecuario, el Gobierno proyecta engordar 10.000 cabezas de ganado y producir 2.370 toneladas de carne para venta interna y exportación.

Trabas estatales y sus efectos

A juzgar por el segundo vicepresidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Freddy García, no existen factores externos en este momento que limiten la exportación de carne. “Certificados de exportación, burocracia, cupos, entre otros, son las mayores y principales limitaciones”, mencionó, al insinuar que Bolivia pierde oportunidades de incremento de divisas, reactivación económica y crecimiento productivo.

Para el economista agrícola Eduardo Wills, el efecto de las restricciones estatales es funesto, por las señales de incertidumbre que estas medidas provocan. “Incertidumbre que tiene como resultado, pérdidas de mercados internacionales, ventas truncadas, pérdida de rentabilidad de las inversiones planificadas en el crecimiento de los mercados externos, así como también, desincentivos a las inversiones en mejoramiento genético en ganadería y agricultura y en consecuencia la caída de la productividad”, apuntó.

Inauguran en Patacamaya el primer depósito de carga con contenedores

La ciudad intermedia de Patacamaya cuenta con su primer depósito de almacenaje de carga. Se trata de Qollqa, que inició  operaciones  con el servicio de almacenaje de carga, consolidado y desconsolidado en contenedores  que tienen como destino los puertos de Arica (Chile) y de Ilo (Perú).  Una característica adicional del depósito es que puede proveer de contenedores en el mismo lugar.

Qollqa (almacén, en quechua) opera sobre tres hectáreas de terreno, donde podrá albergar 3.000 contenedores.

El depósito de carga, que fue inaugurado el 6 de mayo, es parte de la compañía de almacenes Empties Hub, socia de  la empresa Renavibol, que administra los depósitos que la línea naviera china Cosco tiene  dentro del país.

El gerente de Qollqa en Patacamaya, Luis Terán, afirmó que el depósito de almacenaje es una ventaja para el exportador o el importador boliviano porque, además de tener donde dejar su carga, podrá encontrar los contenedores de la línea Cosco, de 20 o 40 pies y, si desea, realizar el consolidado y desconsolidado de su carga.

Añadió que se trata de un depósito de clase mundial, con máxima seguridad gracias a un sofisticado sistema antirrobos para proteger la carga que se manejará en el almacén. Destacó que Qollqa está ubicado al lado del Batallón Calama, asentado en Patacamaya.

Terán remarcó que se eligió Patacamaya por su ubicación estratégica y otras oportunidades que presenta a la empresa.

“Se eligió Patacamaya porque es una zona estratégica, donde convergen todo el oriente y occidente de Bolivia para ir a los puertos de Arica o de Ilo. Es un lugar descongestionado, con buenas carreteras. Cualquiera que quiera exportar por Arica tiene que pasar por Patacamaya”, sostuvo Luis Terán.

Bienvenida y seguridad

El depósito de almacenaje Qollqa fue inaugurado con la presencia de autoridades municipales de Patacamaya y representantes de empresas dedicadas al transporte y movimiento de carga que tiene como destino la importación y exportación de productos en Bolivia.“Bienvenidas empresas”, expresó el alcalde de Patacamaya, Pedro Delgado Ayo, mientras cortaba la cinta de inauguración del depósito.

“Patacamaya es un lugar céntrico, estratégico, con salida a los puertos más importantes por donde Bolivia exporta e importa. Por Patacamaya se va al Puerto de Ilo (Perú); por Patacamaya se va Tambo Quemado y se llega a Arica (Chile). Esta ciudad es un lugar estratégico y así da la bienvenida a todas las empresas que vienen a invertir a este pueblo acogedor”, sostuvo Delgado.

Por su lado, el presidente del Concejo Municipal de Patacamaya, Froilán Sánchez Vera, remarcó que las autoridades de Patacamaya garantizan a todas las empresas que inviertan en la región la seguridad jurídica correspondiente.

“Como autoridades municipales nos vamos encargar de darles seguridad jurídica, porque eso da desarrollo y progreso a nuestro municipio”, remarcó Sánchez Vera.

La autoridad añadió que el inicio de operaciones de Qollqa tiene relación con la decisión de la ciudad intermedia de consolidarse en Bolivia como un centro estratégico para el comercio internacional.

Encuentro y contactos

Valeria Pedraza, encargada de operaciones de la agencia de carga CMB de Santa Cruz, estuvo presente en la inauguración de Qollqa, y destacó la oportunidad que representa el depósito de almacenaje.

“Es una propuesta muy innovadora porque generará un mayor flujo de contenedores y, lo más importante, es un depósito que está en un punto estratégico: Patacamaya”, sostuvo.

“Beneficia a importadores y exportadores, pero mucho más a los segundos, que tienen que viajar a Arica a traer un contenedor, lo que representa un gasto. Sin contar que a veces los depósitos no tienen contenedores y hay que traerlos desde La Paz u Oruro. Nosotros ya comentamos con nuestros clientes esta gran oportunidad”, manifestó.

Gobierno advierte con suspender exportación de alimentos si no baja el precio del maíz

El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Remmy González, advirtió con la suspensión de la exportación de alimentos como el huevo, pollo, leche y carne, entre otros, si no se registra una disminución en los costos del maíz, que se disparó desde hace semanas.

“El Gobierno tiene los mecanismos para suspender las exportaciones, si no se garantiza la comida de los bolivianos a precio justo”, advirtió González en contacto con radio Erbol.

La declaración fue realizada luego de que los productores denunciaron que hay escasez de maíz, además de un incremento en el precio del grano en el mercado interno. Este hecho provocó el cierre de granjas y hasta se registró un alza el precio de la carne de pollo, de cerdo y hasta de los huevos y lácteos.

“Estamos demostrando que no hay escasez, sino, simplemente es acopio, agio y especulación por algunos malintencionados que quieren aprovechar la coyuntura internacional (…), se ha hablado de que hay desabastecimiento de comida a nivel mundial; en Bolivia no se ha disminuido la superficie de maíz cosechado” insistió la autoridad.

La Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) tiene previsto el acopio de más de 100.000 toneladas de maíz, para cubrir la demanda interna de manera estratégica al sector pecuario, según el Gobierno.

Los datos del Ministerio de Desarrollo Productivo indican que la cantidad de distribución del maíz al sector porcicultor subió de 30 a 45 toneladas, mientras que en el avícola éste subió de 30 a 58 toneladas, de acuerdo con la capacidad de cada unidad productiva.

Asimismo argumentan que este año Emapa compró a los pequeños y medianos productores el quintal de maíz a 100 bolivianos, producto que se lo vende a los avicultores, porcinocultores y lecheros a un precio subvencionado de 65 bolivianos el mismo quintal.

Crece un 124% la importación de combustibles y lubricantes

De acuerdo con el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la categoría combustibles y lubricantes subió un 124% en valor y un 42% en volumen durante el primer trimestre de esta gestión, comparado con similar periodo de 2021.

La compra externa de esta categoría pasó de $us 306,6 millones en el primer trimestre de 2021 a $us 685,9 millones en el mismo periodo de la presente gestión.

En este sentido, entre 2016 y 2021 el costo de la subvención al diésel y la gasolina se incrementó de Bs 1.424 millones a Bs 4.330 millones, de acuerdo con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Para el analista económico Germán Molina, esta situación se explica por la caída de la producción de líquidos, por la presión de una mayor demanda de combustibles y por el aumento del precio internacional del petróleo.

A su vez, la importación de efectos personales tuvo un aumento del 45%, seguido por bienes no especificados con un incremento del 41%, equipo de transporte, sus piezas y accesorios con un aumento del 24%, al igual que suministros industriales no especificados.

Mientras que, la importación de alimentos y bebidas cayó en 10% en valor y un 34% en volumen. Fue la única categoría que bajó tanto en valor como en volumen.

La importación de suministros industriales, bienes de capital y equipos de transporte tuvo un incremento del 57% con respecto al primer trimestre de 2021.

En su conjunto, entre enero y marzo de 2022, las importaciones realizadas por el país sumaron $us 2.600 millones, que de acuerdo con el IBCE se trata del más elevado en los últimos 12 años, con un incremento del 31% comparado con el mismo período del año pasado.